“Fondares” Y “Becares”: Arreglos Inmorales
En Chile hemos llegado al colmo de la inmoralidad en muchos planos. Pero a los trabajadores de la cultura nos interesa especialmente conocer lo que acontece en ese espacio... Por: José Martínez Fernández.
Acostumbrados estamos a que las decisiones sobre los ganadores de los FONDART y las Becas en Cultura sean en su mayoría para personas que se manejan cerca de determinados ámbitos de las autoridades políticas y culturales. Éstas últimas designadas por las primeras.
En especial las autoridades políticas no saben demasiado de cultura artística; es decir: literatura, pintura, teatro, etc. Pero ellos son los que nombran a los gestores culturales o –para ello- se someten a lo que les indican desde arriba.
De esta manera ¡VAYA QUE SE REPITEN LOS MISMOS NOMBRES CADA CIERTO TIEMPO!
Es cierto que hay quienes merecen los puestos de gestores culturales por su alta calidad.
Sólo nombraré a dos: José Morales Salazar (en Arica) y Carlos Amador Marchant (en Valparaíso).
Entre quienes han recibido beneficios estatales para su trabajo cultural hay muchos que lo merecen. No debo olvidar a Markos Quisbert, Luis Araya Novoa, y, al parecer, ahora, Daniel Rojas Pachas. Todos ellos en Arica. En el sur ha ocurrido lo mismo con varios otros trabajadores de la palabra. Pero: ¿Qué me dicen que un poeta chileno haya obtenido los mismos beneficios habiendo copiado al peruano Alejandro Romualdo?
¿Y qué me dicen que jamás se haya tomado en cuenta el nombre de Mayo Muñoz, autor de una extraordinaria antología?
Mayo Muñoz ya se cansó de postular hace unos años. Ha ocurrido lo mismo con otros trabajadores de la palabra y de la cultura en general.
¿Qué hacer frente a tanta injusticia? Mientras sigan los Urrutia, los Quezada, los Pérez, los Maluenda, y otros teniendo en sus manos la decisión de entregar estos aportes económicos, que no son nada de bajos, el cuento será el mismo.
No debiera el artista ir hasta la autoridad política o cultural a conseguir algo. Si uno de ellos tiene una trayectoria y una calidad suficientes, deben ser los segundos quienes vayan a los primeros.
Esto debe ser así.
Y ahora que salgan a la cancha quienes contradigan esto, pero que lo hagan con sus nombres y apellidos (los verdaderos) para ver si ellos no han obtenido estos beneficios o si no están cerca de esos beneficiados. Y que también lo hagan quienes saben que esa es la triste realidad.
Provoquemos un debate. Escuchando a unos y a otros sabremos cuán podrida está la manzana llamada CONSEJO NACIONAL DEL ARTE Y LA CULTURA y otras instancias llamadas culturales.
En especial las autoridades políticas no saben demasiado de cultura artística; es decir: literatura, pintura, teatro, etc. Pero ellos son los que nombran a los gestores culturales o –para ello- se someten a lo que les indican desde arriba.
De esta manera ¡VAYA QUE SE REPITEN LOS MISMOS NOMBRES CADA CIERTO TIEMPO!
Es cierto que hay quienes merecen los puestos de gestores culturales por su alta calidad.
Sólo nombraré a dos: José Morales Salazar (en Arica) y Carlos Amador Marchant (en Valparaíso).
Entre quienes han recibido beneficios estatales para su trabajo cultural hay muchos que lo merecen. No debo olvidar a Markos Quisbert, Luis Araya Novoa, y, al parecer, ahora, Daniel Rojas Pachas. Todos ellos en Arica. En el sur ha ocurrido lo mismo con varios otros trabajadores de la palabra. Pero: ¿Qué me dicen que un poeta chileno haya obtenido los mismos beneficios habiendo copiado al peruano Alejandro Romualdo?
¿Y qué me dicen que jamás se haya tomado en cuenta el nombre de Mayo Muñoz, autor de una extraordinaria antología?
Mayo Muñoz ya se cansó de postular hace unos años. Ha ocurrido lo mismo con otros trabajadores de la palabra y de la cultura en general.
¿Qué hacer frente a tanta injusticia? Mientras sigan los Urrutia, los Quezada, los Pérez, los Maluenda, y otros teniendo en sus manos la decisión de entregar estos aportes económicos, que no son nada de bajos, el cuento será el mismo.
No debiera el artista ir hasta la autoridad política o cultural a conseguir algo. Si uno de ellos tiene una trayectoria y una calidad suficientes, deben ser los segundos quienes vayan a los primeros.
Esto debe ser así.
Y ahora que salgan a la cancha quienes contradigan esto, pero que lo hagan con sus nombres y apellidos (los verdaderos) para ver si ellos no han obtenido estos beneficios o si no están cerca de esos beneficiados. Y que también lo hagan quienes saben que esa es la triste realidad.
Provoquemos un debate. Escuchando a unos y a otros sabremos cuán podrida está la manzana llamada CONSEJO NACIONAL DEL ARTE Y LA CULTURA y otras instancias llamadas culturales.
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Señor MartinezDesde luego
Señor Martinez
Desde luego Fondart es la más pulenta teta fiscal de fermentados nutrientes culturales.
Pero creo que aunque usted llore no mamará.
Lo siento
Me parece excelente vuestra
Me parece excelente vuestra iniciativa y pienso que debemos unirnos para desenmascarar a todos estos especímenes que en nada representan al arte y la cultura, ya está bueno de arreglines...Se debe ganar los proyectos por calidad y originalidad, no por pitutos ni prebendas de ninguna índole.
Así es como se siguen perdiendo muchos valores en nuestro país.
En mi caso, logré adjudicarme un proyecto Fondart en 1998, el cual itineró exitosamente por las comunas de mi región y también en Neuquén Argentina, invitado por el Consulado chileno.
Me aburrí de presentar las etapas siguientes ( Rescate histórico cultural ) por espacio de varios años ya que me dí cuenta de como estaba viciado el sistema.
Felicitaciones amigos y mucho éxito.
Me parece...Basta de los
Me parece...Basta de los arreglines.