Sentido del 12 de octubre
La fiesta de las carabelas descubridoras es, pues, en primer lugar, la fiesta de la tierra novedosa. Por: Marcelo Olivares.
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Escrito por Corresponsales El Observatodo
La estampa del 12 de octubre es generalmente la de las carabelas, y está bien que sea eso, pero sea también otras cosas. La carabela atraviesa el mar tenebroso con su pobrecita cáscara de leño y su frente viva de velamen, y la hazaña en este caso es tanto de capitán como de tripulación, porque el heroísmo ha trabajado a todos, desde Colón a Rodrigo de Triana, a lo largo de cuarenta y dos días. La carabela, es decir, el barco, toma de golpe una importancia casi moderna de instrumento para toda aventura, ya que esta vez no se ha tratado de costear el Africa con la tierra a pocas millas, sino de vivir en el mar cortado de todo continente cinco semanas de angustia y de ansia.
Pero la fiesta tiene otra estampa más bonita todavía, y es la de la nueva tierra claveteada de nuevos árboles y de nuevas bestias, una lámina buena para que la dibujase una mano medieval y que señale la adición de las nuevas cosas que los ojos van a tener, el regalo de las formas no sospechadas del viejo mundo y que estaban esperando atentas de este lado del mar.
No podemos imaginarnos los modernos, a fuerza de la costumbre que tenemos de la riqueza cabal, lo que era aquel mundo, que no tuvo idea de las mesetas andinas con su luz depurada y el rebaño de llamas y de vicuñas caminando es ese pasmo de luz. No tenemos idea los que ojeamos hoy un libro de imágenes ornitológicas de lo que pudo ser una imaginería de volátiles que no contuvo al quetzal de cola prócer, al pájaro mosca gongórico y el cóndor de los Andes. No tenemos idea los que vemos la tierra como piel vegetal de una atmósfera en que no se balanceara la araucaria chilena y en la que no estuviera palpitando el follaje del ahuehuete mexicano. Y no tenemos idea nosotros, la gente de geografía completa, de una familia de ríos en la que faltaba el Amazonas, río mítico y verdadero y cabeza de toda generación fluvial.
La fiesta de las carabelas descubridoras es, pues, en primer lugar, la fiesta de la tierra novedosa.
En seguida de eso, ella significa el desvelamiento de otro Oriente, de otra Caldea astronómica, de otro Egipto constructor de pirámides y de otra India amontonadora de piedras suntuosas. Aquí también las gentes se daban el regodeo de la mejor luz, levantando templos y palacios exorbitantes; aquí también el gusto sensual trabajaba el oro y la plata para que el rey, el soldado y el sacerdote apareciesen más bellos; aquí también la casa tenía el muro vestido de piedra fina y el pavimento suavizado de estera perfecta; aquí también la vida corría al son de música profunda y de danza ritual. Este segundo Oriente, aún cuando no esté soldado como el otro a Europa y lo separe de ella mucha agua, vendrá a servir de puente sobrenatural entre Europa y el Asia cuando el indio mezclado con el blanco se vuelve un rostro de facciones opuestas en que el ojo almendrado parece de la Arabia, el cráneo se vuelve caucásico y la lengua es de Castilla y, por Castilla, de la gran Roma. La festividad mayor del 12 es esta del nuevo cuerpo creado entre Atlántico y Pacífico, y en verdad labrado por los vientos contrarios que soplan de Europa y del Asia; la festividad profunda es esta del tipo de la conciliación, donde las facciones enemigas aceptan ensamblarse y las dos sensibilidades en guerra consientan en vivir juntas.
La obra española en América muestra muchos bienes, contiene tantos favores que no se puede decir sino largamente; en un pobre discurso hay que decir no más que su gracia mayor, que su caridad sobrenatural es la aceptación de la sangre india.
Otros pueblos europeos podrían habernos traído, como España, el cristianismo y una lengua europea, con lo anejo a ambas cosas, pero ninguna seguramente habría abrazado la sangre nueva como España la abrazó sin una vacilación desde el primer momento.
Démosle el descubrimiento a Francia e imaginemos el resultado. Francia toma el continente como ha tomado el norte de Africa; pelea y civiliza con menos violencia que el hombre ibérico, o como diría otro, con menos crueldad, cuidando muy bien de quedarse en frente del indio lo mismo que se ha quedado delante del árabe africano, cordial y extraño, cortés y extranjero. Démosle al descubrimiento de la América del Sur a Inglaterra, como lo han deseado muchos, y la carne blanca y la carne amarilla se quedan tajadas con un tajo de eternidad, sin que pase de la una a la otra cosa que no sea el acento en el aire, porque a veces ni siquiera pasa la mirada. La unión no solo será imposible, sino que apenas existirá el simple contacto.
Continuando este juego de posibilidades, el español se nos queda, más bien que como un buen conquistador, como el único conquistador posible, a pesar de todos sus yerros, a pesar de algunas crueldades inútiles, y a pesar de sus torpezas de administración (que son torpezas de gobierno y no inhabilidades de la raza).
Esta gran piedad, nacional y sobrenatural a la vez, del español, que acepta, con aceptación rotunda, la sangre indígena, lava todos sus pecados y anega en generosidad todas sus faltas, si las hubo.
La raza mestiza ha devuelto en cierta manera la honra de la alianza y pagado el regalo de la sangre, dando, por ejemplo, a la familia heroica del mundo un Simón Bolivar, hombre blanco, libertador y organizador de lo libertado; ha dado como ejemplar de la resistencia al extranjero a un Benito Juárez, zapoteca y tipo de dignidad humana, y ha ofrecido a España un Rubén Darío mestizo, reformador de la lengua que vino en la carabela.
Aparte de estas cifras morales, la América española se ha mostrado capaz, delante de este mundo enviciado en los valores materiales, de ofrecerles progresos materiales en las capitales modernas de cada país, en una industria recién nacida y ya brillante y en unas reformas sociales que han despuntado ayer y ya caminan con rapidez vertiginosa.
Dijimos que la fiesta del doce era en primer lugar una natividad de la tierra, una especie de beneplácito de la geografía. El problema de la América española, vuelve a ser geográfico, pero de geografía económica. Se trata ahora nada menos que de conservar la riqueza del Sur a la gente del Sur, de resguardar la parcela para el indio y el mestizo que la han heredado dos veces, por las dos sangres, y como si dijéramos, de mantener la voluntad de Dios, que es la de que aquel territorio inmenso de mesetas y llanos ejemplares, de botánica preciosa y de una minería mágica, siga siendo el dominio de sus dueños naturales y la seguridad de la vida de sus hijos. La festividad de la raza, que comienza en una posesión física, remata en lo mismo: en la conservación terca, por necesaria, de esa posesión terrestre.
Nueva York, 1930
7 Comentarios
Javier Villalobos:
Publicado en: Domingo 12 de Octubre 2008 11:21:14 AM
Ufffff.... una cosa es leer una vendida de pomada una vez, pero leerla cuatro veces y más encima como portada.... ¿Cambiaron al equipo editor otra vez?.Por comentar algunas cosas:
"La carabela atraviesa el mar tenebroso con su pobrecita cáscara de leño y su frente viva de velamen, y la hazaña en este caso es tanto de capitán como de tripulación, porque el heroísmo ha trabajado a todos"
¿Qué tuvo de heróica la equivocación de Colón?. Comparativamente con otros actos heróicos, como por ejemplo un bombero que salva una vida, Colón arriesgó la vida de toda una tripulación. Sin embargo, creo que suena heróico cuando antes, se destaca a una pobre embarcación... ¿qué pena no?.. pobrecita ella.
"La obra española en América muestra muchos bienes, contiene tantos favores que no se puede decir sino largamente; en un pobre discurso hay que decir no más que su gracia mayor, que su caridad sobrenatural es la aceptación de la sangre india"
Esta es la mentira más grande de la nota. Recordemos que Pizarro mató a casi 30 mil incas en una emboscada. Hoy en día, varios españoles no matan a tantos, sólo le venden servicios telefónicos a más de un millón y yo creo que más de 30 mil han tenido problemas con el servicio y han tenido que pagar por algo que no les entregaron (o por algo que no pidieron). Pero, ¿aceptación de la sangre india?.... por favor... el 12 de octubre, con esta nota, no tiene ningún sentido.
DIONISOS:
Publicado en: Domingo 12 de Octubre 2008 11:50:57 AM
¿ Y que cosa fue el descubrimiento de america, sino un gigantesco movimiento de fusion cultural. El mayor de la historia de la HUMANIDAD por cierto ?.¿Y que decir ? de los actuales laboratorios de mestizaje en Nueva York, Londres, Ámsterdam, Buenos Aires o Barcelona.
Tenemos que mejorar el tema del racismo y el clasismo tan arraigado en nuestra cultura patronal retrograda y de estructura mental del siglo XIX.
octavio:
Publicado en: Domingo 12 de Octubre 2008 01:36:11 PM
Recordemos que este viaje fue de tipo econòmico, la busqueda de "las especias"(condimentos), no olvidar la firma del convenio entre el Rey y Colòn, conocido como "Capitulaciones de Santa Fè" y como bien dice, Villalobos, esto fue un error (parte de dos premisas;pensar que las dimensiones de la tierra eran menores y no sospechar que entre las Indias y Europa, existìa otra extensiòn de tierra) su llegada a estas tierras. Pero lo que quiero destacar es el "emprendimiento" de esta expediciòn, en que pese a todos los temores, ellos se arriesgaron a acometer la empresa de una nueva ruta hacia las Indias, le doy a Colòn el crèdito de que nos da un ejemplo por su ferreo caràcter, de una voluntad y perseverancia constanteDINO ALKAWIN:
Publicado en: Domingo 12 de Octubre 2008 02:11:49 PM
Creo que ya sería hora de aceptar, que el genocidio efectuado por los europeos, no merece celebrarse.Destruyeron grandes civilizaciones, asesinaron, torturaron, dominaron y lo peor de todo, con la ayuda de la iglesia católica y su famosa evangelización.
La verdad podrá ser ocultada, pero tarde o temprano sale a flote y espero que todos los invaluables tesoros robados a éste maravilloso continente sean devueltos algún día. Lamentable la hora en que a Colón se le ocurrió zarpar.
Con respecto al artículo, ni lo leí, excesivamente largo y no corresponde a la línea editorial del diario.
José Martínez Fernández:
Publicado en: Domingo 12 de Octubre 2008 02:56:05 PM
Precisa anotación tuya Javier Villalobos, pero el texto es tan largo que puede dar para peculiares interpretaciones.Muy cierto aquello que señalas en la última parte de tu comentario:
"Pizarrro mató a casi 30 mil incas. Hoy en día varios españoles no matan a tantos, sólo le venden servicios telefónicos a más de un millón y yo creo que más de 30 mil han tenido problemas con el servicio y han tenido que pagar por algo que no les entregaron (o por algo que no pidieron)...."
Me imagino que tú y yo estamos entre esos más de 30 mil chilenos estafados por la telefonía española...
¿Y qué te parecen los Bancos, amigo?...BANCOESTADO, SANTANDER, BCI y BANCO DE CHILE han recibido la gratificante ayuda del gobierno: UN MILLÓN DE DÓLARES, es decir nada menos que más de QUINIENTOS MIL MILLONES DE PESOS, si no erro.
Y aún esos canalllas hacen daño. A mí me prometieron una venta los del CITIBANK (actual BANCO DE CHILE) hace un año.
Me endeudé y no me han vendido nada... ¿Y quién paga? José Moya...Perdón José Martínez... Ello me llevó a crear un nuevo Blog:
citibanktramposo.blogspot.com
Un fuerte abrazo, Javier. Aún no he visto muchas cartas en mi correo, pero igual el abrazo va...
Y para los muchachos de EL OBSERVATODO también, en especial para su conductor y que ojalá no se olvide de la promesa.
Javier Villalobos:
Publicado en: Domingo 12 de Octubre 2008 09:17:21 PM
Señores editores de El Observatodo, por si no se entendió mi mensaje al comienzo del comentario. El contenido de la nota se repite cuatro veces en el texto, comienzando con... "La estampa del 12 de octubre es..." y finalizando con "Nueva York, 1930", no es que el texto sea largo, sino que se puso cuatro veces seguidas.Juan:
Publicado en: Lunes 13 de Octubre 2008 12:21:15 PM
Quê pretenden los autores dela nota (corresponsales de El Observatodo)?Esto no es mâs que un lavado de imagen de lo que fue un saqueo y una masacre.
Concuerdo en que se deberîa elimiinar esta fecha como festividad nacional.
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