El vino tinto y el sexo prohibido, un vínculo perfecto

He regresado, espero que hayan extrañado mis columnas. Ahora hablaré sobre el poder del vino y en lo que influyó en mi vida sexual...
Imagen de Pía Fuenzalida
1,688 Lecturas
31 de Julio, 2009 06:07
Hola amigos y amigas.
Estuve alejada un tiempo ya que sufrí algunos problemas familiares y laborales que dejaron a mi mente en blanco, sin ganas de escribir, ni de hacer nada. Primero que todo quiero agradecer el apoyo de los chicos periodistas del observatodo.cl por mandarme sus e-mail de apoyo. También en este mismo punto quiero darle mis felicitaciones al señor Pereira por su nueva apuesta laboral y decirle al nuevo editor Carlos Ruiz que espero que nos podamos entender a la perfección.
También agradecer a mis seudos admiradores que me han escrito correos preguntándome por qué no he realizado mis columnas, sólo reconocer en ustedes las buenas vibras, así que les mando un besote grande.
Hace unos días atrás leí en la mayoría de los medios de comunicación un estudio en donde se hacía referencia al poder del vino tinto en el aumento del deseo sexual de las mujeres.
La investigación realizada por una universidad italiana se basó en el testimonio de 798 italianas de entre 18 y 50 años Las mujeres fueron clasificadas en tres grupos, según su consumo diario habitual de vino las que consumían entre una y dos copas, las que bebían menos de una copa diaria y las abstemias.
Las mujeres de la muestra, todas consideradas sexualmente sanas, respondieron un cuestionario de 19 preguntas orientadas a medir su índice de funciones sexuales femeninas. De acuerdo con las respuestas, el grupo que presentó los mayores índices de deseo fueron las féminas que tomaban entre una y dos copas diarias de vino.
Sin duda, un estudio que calzó totalmente conmigo y la mayoría de mis íntimas amigas. Tomar una botellita de un buen vino tinto acompañada es lo más romántico y sexy que puede haber.
Clara, una amiga me confesó que ella siempre que deseaba pasarlo bien en el plano sexual se bebía una botella con su novio. Me comentó que se sentía más ardiente y desinhibida, que sus ansias eran más fuertes y que en esos instantes se dejaba llevar y su novio le “hacía de todo”…
Claramente coincidí con mi amiga. Por mi parte, la primera vez que tuve sexo anal fue luego de haberme tomado un gran Merlot con mi pololo de aquel tiempo.
Recuerdo, que siempre tuve miedo de experimentar ese tipo de sexo. Él me lo pidió y yo le dije que no, que no quería… Pero en una velada en su casa, luego de estar en mi tercera copa, mi temperatura hormonal fue subiendo drásticamente, hasta que yo fui la impulsora de tener una relación intima con mi novio.
Todo iba a la perfección, la silla fue nuestro lecho de quejidos, yo arriba de él, de espaldas y moviéndome como una poseída… Él con sus dichos y preguntas obscenas que me encantaban…
Estaba tan excitada que yo misma le pedí que me cogiera por atrás… Él accedió, y en la misma silla me penetró… No les mentiré, al principio sentí un dolor muy fuerte, pero al rato ese dolor se fue transformando en una excitación diferente que hizo que mis gritos se escucharan en toda la cuadra alrededor de su hogar.
Después de la silla me coloque en la típica pose de “perrito”, allí fue la explosión máxima de placer, que me hizo tener mi primer orgasmo vía anal.
Considero, que el vino fue un aliciente extraordinario para haber dado ese gran salto en materia sexual. Fue una ayudita, así que le doy total validez a aquella Universidad Italiana que concluyó que el vino tinto impulsa el apetito sexual femenino.
Por su atención y comprensión muchas gracias. Espero que le haya gustado mi regreso. Bye.

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de los ciudadanos que los emiten (con nombre, sin pseudónimos). Cualquier opinión que contenga insultos, injurias y/o calumnias no pasará el filtro de moderación.

Agregar Comentario

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.

Aqui podría estar su imagen. para registrarse, haga clic aquí.

CAPTCHA
Queremos saber si eres una persona y no un robot, por eso responde este siguiente ejercicio matemático
14 + 4 =
Resuelva este simple problema matemático y escriba la solución; por ejemplo: Para 1+3, escriba 4.