Cierre del Año Escolar: ¿Quién paga el costo?
¿Qué haría Ud. si tiene a su hijo en una escuela municipal, el cual ha perdido tantas clases durante los últimos años y no le han entregado la totalidad de los contenidos?
Un alumno de cuarto año medio de un liceo municipal tiene que rendir la prueba PSU el 30 de noviembre. Sin embargo, debido al paro de los profesores municipales, este no ha tenido acceso a contenidos importantes que están incluidos en dicha prueba. La autoridad ha determinado cerrar el año escolar a estos alumnos porque tiene plazos administrativos perentorios, entre los cuales está entregar los promedios de estos alumnos antes de rendir la prueba nacional.
¿Quiénes pagan el costo del paro de los profesores? Nuevamente quiénes pagan el costo de esta medida de presión son los alumnos de las escuelas y liceos municipales, que además, son alumnos de escasos recursos. Estos alumnos, aparte de recibir una educación que no logra compensar las desigualdades socioeconómicas de origen, y de haber perdido una enorme cantidad de horas de clase en los últimos cuatro años debido a paros y tomas, se enfrentarán a una prueba de selección universitaria sin haber completado los contenidos que esta exige. Esto indudablemente acrecentará la desigualdad de oportunidades entre alumnos de escasos recursos y aquellos de ingresos altos.
Ahora bien, ¿Qué haría Ud. si tiene a su hijo en una escuela municipal, el cual ha perdido tantas clases durante los últimos años y no le han entregado la totalidad de los contenidos? Lo cambia a un colegio particular subvencionado. Este será el resultado del actuar de grupos de interés que utilizan medios de presión sin medir responsablemente las consecuencias.
Es lamentablemente que un gremio que levantó la voz en los años ochenta y noventa para reivindicar su situación laboral, generen un perjuicio tan enorme a los sectores más vulnerables de nuestra sociedad, en un momento en que la condición económica del gremio ha mejorado sustancialmente en democracia. Esto no ayudará a generar en la ciudadanía el respeto y el prestigio necesario a la profesión docente, lo cual es elemento esencial para mejorar la calidad de la educación de nuestro país.
La democracia como escenario de debate público requiere que sus ciudadanos actúen responsablemente, exigiendo el cumplimiento de sus legítimos derechos a la autoridad sin pasar a llevar a otros grupos de la sociedad que, por su condición de vulnerabilidad, no tienen la capacidad de agruparse y exigir sus derechos de misma forma que grupos de interés organizados como el colegio de profesores, pagando los costos del abuso de poder de un gremio.
¿Quiénes pagan el costo del paro de los profesores? Nuevamente quiénes pagan el costo de esta medida de presión son los alumnos de las escuelas y liceos municipales, que además, son alumnos de escasos recursos. Estos alumnos, aparte de recibir una educación que no logra compensar las desigualdades socioeconómicas de origen, y de haber perdido una enorme cantidad de horas de clase en los últimos cuatro años debido a paros y tomas, se enfrentarán a una prueba de selección universitaria sin haber completado los contenidos que esta exige. Esto indudablemente acrecentará la desigualdad de oportunidades entre alumnos de escasos recursos y aquellos de ingresos altos.
Ahora bien, ¿Qué haría Ud. si tiene a su hijo en una escuela municipal, el cual ha perdido tantas clases durante los últimos años y no le han entregado la totalidad de los contenidos? Lo cambia a un colegio particular subvencionado. Este será el resultado del actuar de grupos de interés que utilizan medios de presión sin medir responsablemente las consecuencias.
Es lamentablemente que un gremio que levantó la voz en los años ochenta y noventa para reivindicar su situación laboral, generen un perjuicio tan enorme a los sectores más vulnerables de nuestra sociedad, en un momento en que la condición económica del gremio ha mejorado sustancialmente en democracia. Esto no ayudará a generar en la ciudadanía el respeto y el prestigio necesario a la profesión docente, lo cual es elemento esencial para mejorar la calidad de la educación de nuestro país.
La democracia como escenario de debate público requiere que sus ciudadanos actúen responsablemente, exigiendo el cumplimiento de sus legítimos derechos a la autoridad sin pasar a llevar a otros grupos de la sociedad que, por su condición de vulnerabilidad, no tienen la capacidad de agruparse y exigir sus derechos de misma forma que grupos de interés organizados como el colegio de profesores, pagando los costos del abuso de poder de un gremio.
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