A 50 años del inicio de la Era Espacial
Este 4 de octubre se cumplieron 50 años del comienzo de la llamada era espacial. Ese día la ex Unión Soviética, adelantándose a los Estados Unidos, puso en órbita el primer satélite fabricado por el hombre.
El 4 de octubre se cumplieron 50 años del comienzo de la llamada era espacial. Ese día la ex Unión Soviética, adelantándose a los Estados Unidos, puso en órbita el primer satélite fabricado por el hombre. El Sputnik 1, una esfera de aluminio de 58 centímetros de diámetro y 84 kilogramos de peso, orbitó la Tierra durante 98 minutos y cambió para siempre la historia de la humanidad.
El 3 de Noviembre de ese mismo año, se pone en orbita el Sputnik 2, que llevaba a bordo a la famosa perrita Laika. La cápsula de forma cónica tenía 4 metros de alto con una base de 2 metros de diámetro. Laika duró sólo unas cuantas horas viva, y murió producto del sobrecalentamiento de la nave. Con esto, los soviéticos dejaron claro que tenían la tecnología para poner a un hombre en el espacio.
El ambicioso programa espacial soviético llevó al Congreso de los Estados Unidos a fundar la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA). Los congresistas percibieron como una amenaza a la seguridad nacional la actividad espacial soviética.
La NASA, empezó a funcionar el 1 de octubre de 1958 con cuatro laboratorios y unos 8.000 empleados. Su intención en sus primeros programas era poner una nave tripulada en órbita.
Pero una vez más fueron los soviéticos los que ganaron en esta denominada “Carrera Espacial”. El 12 de abril de 1961, el cosmonauta soviético de 27 años de edad, Yuri Gagarin, se convirtió en el primer hombre en orbitar la Tierra. “Cuando yo miraba al horizonte, veía un brusco tránsito, con fuerte contraste, de la superficie iluminada de la Tierra a la negrura completa del cielo. La Tierra debe gozo con toda su gama de jugosos colores. Está rodeada de una aureola de sueva tonalidad azul celeste”, narraba Gagarin en su libro “El Camino del Cosmos”.
Pero los hitos espaciales soviéticos no terminaron allí. El 16 de junio de 1963, la trabajadora textil soviética Valentina Tereshkova se convirtió en la primera mujer en el espacio.
LA LUNA
Mientras los soviéticos entraban en la historia espacial, Estados Unidos y sus científicos reunidos bajo el alero de la NASA, realizaban innumerables intentos por llevar la delantera en material espacial. Un año después de que Yuri Gagarin, pudiera orbitar la Tierra, el ex infante de marina y piloto de combate, John Glen se convirtió en el primer estadounidense en orbitar la Tierra.
Finalmente, el 20 de julio de 1969, el astronauta norteamericano Neil Armstrong pisó la Luna y pronunció su famosa frase: "Es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad". Buz Aldrin y Neil Armstrong estuvieron cerca de dos horas y media caminando sobre la Luna. Esta hazaña es considerada como el gran triunfo de los Estados Unidos sobre los Soviéticos que para ese año ya tenían serios problemas presupuestarios.
Desde este hecho recordado por millones de personas, vinieron una serie de misiones espaciales. Algunas más costosas que otras y con los más variados destinos. Muchos de ellos incluso fuera de nuestro Sistema Solar.
Desde el año 1972, el hombre no ha regresado a la Luna. En septiembre de 2005, la NASA sorprendió al mundo al anunciar el proyecto de un nuevo viaje tripulado a nuestro satélite el año 2018. El proyecto, se denomina “Estudio para la Exploración de Sistemas de Arquitectura”. Con ello la NASA no sólo busca volver a pisar la Luna, sino que establecer una estación permanente en ella. El presupuesto es de 100.000 millones de dólares.
Pero no sólo los estadounidenses han mostrado su interés en la Luna. La Agencia Espacial China, a través de su jefe, Sun Laiyan, también ha señalado la voluntad de enviar en los próximos años una serie de naves no tripuladas al satélite natural de la Tierra.
La superpotencia asiática pretende –finalmente- poner una tripulación en la Luna alrededor del 2017, es decir un año antes de lo anunciado por los norteamericanos. El ambicioso proyecto contempla la instalación de un telescopio astronómico en la superficie lunar.
EL LEGADO
Hoy, cuando se cumplen 50 años de aquel vuelo del Sputnik, es un momento clave para hacer un balance de los verdaderos beneficios de la era espacial. Muchos se preguntan; ¿para que gastar miles de millones de dólares en la carrera espacial o en astronomía, mientras hay muchas personas en el mundo que mueren de hambre? ¿De que sirve que una nave llegue a la luna o saber cuál el comportamiento de una enana roja?.
La carrera espacial, ha entregado un legado muy importante a la humanidad. Los llamados productos “Made in Space”, son usados cotidianamente por millones de personas en todo el mundo. El pañal desechable, el microondas, el termómetro digital, la pintura anticorrosiva, el teflón, herramientas inalámbricas, modernos marcapasos, monitores cardiacos, el celular, son algunos de los productos usados hoy de manera cotidiana y que surgieron a partir de la salida del hombre al espacio. Son cientos de miles los productos que en estos 50 años han nacido gracias a la investigación espacial.
El futuro de las misiones espaciales -sin duda- va estar marcada por el regreso del Hombre a la Luna, el fin de la construcción de la Estación Espacial Internacional y el envío de una misión tripulada al planeta Marte. Mientras todo ello ocurra y se gasten miles de millones de dólares, la tecnología “made in space” seguirá entrando a nuestros hogares para brindarnos una mejor calidad de vida.
El 3 de Noviembre de ese mismo año, se pone en orbita el Sputnik 2, que llevaba a bordo a la famosa perrita Laika. La cápsula de forma cónica tenía 4 metros de alto con una base de 2 metros de diámetro. Laika duró sólo unas cuantas horas viva, y murió producto del sobrecalentamiento de la nave. Con esto, los soviéticos dejaron claro que tenían la tecnología para poner a un hombre en el espacio.
El ambicioso programa espacial soviético llevó al Congreso de los Estados Unidos a fundar la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA). Los congresistas percibieron como una amenaza a la seguridad nacional la actividad espacial soviética.
La NASA, empezó a funcionar el 1 de octubre de 1958 con cuatro laboratorios y unos 8.000 empleados. Su intención en sus primeros programas era poner una nave tripulada en órbita.
Pero una vez más fueron los soviéticos los que ganaron en esta denominada “Carrera Espacial”. El 12 de abril de 1961, el cosmonauta soviético de 27 años de edad, Yuri Gagarin, se convirtió en el primer hombre en orbitar la Tierra. “Cuando yo miraba al horizonte, veía un brusco tránsito, con fuerte contraste, de la superficie iluminada de la Tierra a la negrura completa del cielo. La Tierra debe gozo con toda su gama de jugosos colores. Está rodeada de una aureola de sueva tonalidad azul celeste”, narraba Gagarin en su libro “El Camino del Cosmos”.
Pero los hitos espaciales soviéticos no terminaron allí. El 16 de junio de 1963, la trabajadora textil soviética Valentina Tereshkova se convirtió en la primera mujer en el espacio.
LA LUNA
Mientras los soviéticos entraban en la historia espacial, Estados Unidos y sus científicos reunidos bajo el alero de la NASA, realizaban innumerables intentos por llevar la delantera en material espacial. Un año después de que Yuri Gagarin, pudiera orbitar la Tierra, el ex infante de marina y piloto de combate, John Glen se convirtió en el primer estadounidense en orbitar la Tierra.
Finalmente, el 20 de julio de 1969, el astronauta norteamericano Neil Armstrong pisó la Luna y pronunció su famosa frase: "Es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad". Buz Aldrin y Neil Armstrong estuvieron cerca de dos horas y media caminando sobre la Luna. Esta hazaña es considerada como el gran triunfo de los Estados Unidos sobre los Soviéticos que para ese año ya tenían serios problemas presupuestarios.
Desde este hecho recordado por millones de personas, vinieron una serie de misiones espaciales. Algunas más costosas que otras y con los más variados destinos. Muchos de ellos incluso fuera de nuestro Sistema Solar.
Desde el año 1972, el hombre no ha regresado a la Luna. En septiembre de 2005, la NASA sorprendió al mundo al anunciar el proyecto de un nuevo viaje tripulado a nuestro satélite el año 2018. El proyecto, se denomina “Estudio para la Exploración de Sistemas de Arquitectura”. Con ello la NASA no sólo busca volver a pisar la Luna, sino que establecer una estación permanente en ella. El presupuesto es de 100.000 millones de dólares.
Pero no sólo los estadounidenses han mostrado su interés en la Luna. La Agencia Espacial China, a través de su jefe, Sun Laiyan, también ha señalado la voluntad de enviar en los próximos años una serie de naves no tripuladas al satélite natural de la Tierra.
La superpotencia asiática pretende –finalmente- poner una tripulación en la Luna alrededor del 2017, es decir un año antes de lo anunciado por los norteamericanos. El ambicioso proyecto contempla la instalación de un telescopio astronómico en la superficie lunar.
EL LEGADO
Hoy, cuando se cumplen 50 años de aquel vuelo del Sputnik, es un momento clave para hacer un balance de los verdaderos beneficios de la era espacial. Muchos se preguntan; ¿para que gastar miles de millones de dólares en la carrera espacial o en astronomía, mientras hay muchas personas en el mundo que mueren de hambre? ¿De que sirve que una nave llegue a la luna o saber cuál el comportamiento de una enana roja?.
La carrera espacial, ha entregado un legado muy importante a la humanidad. Los llamados productos “Made in Space”, son usados cotidianamente por millones de personas en todo el mundo. El pañal desechable, el microondas, el termómetro digital, la pintura anticorrosiva, el teflón, herramientas inalámbricas, modernos marcapasos, monitores cardiacos, el celular, son algunos de los productos usados hoy de manera cotidiana y que surgieron a partir de la salida del hombre al espacio. Son cientos de miles los productos que en estos 50 años han nacido gracias a la investigación espacial.
El futuro de las misiones espaciales -sin duda- va estar marcada por el regreso del Hombre a la Luna, el fin de la construcción de la Estación Espacial Internacional y el envío de una misión tripulada al planeta Marte. Mientras todo ello ocurra y se gasten miles de millones de dólares, la tecnología “made in space” seguirá entrando a nuestros hogares para brindarnos una mejor calidad de vida.
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se me ace interesante
se me ace interesante
Que fantástico pensar que
Que fantástico pensar que hace 50 años ya el hombre podía llevar sus maquinas al espacio, mi pregunta es porque hoy con tanta tecnología, no se puede llegar a la luna, o será que los presupuestos están destinados a otros fines o será que aún hoy es imposible llegar a la luna, también puede ser que es muy peligroso, en fin ¿hará falta una nueva guerra fría para llevar al hombre a la luna? o el hombre jamás llegó a la luna y solo fue una ilusión, yo personalmente creo que si, sin embargo de vez en cuando me invade ese ejército de dudas que a todo el mundo alguna vez a conquistado.