El drama de “Arturito Vidal” tras el robo de su carro: “Estoy en la calle, destruido y nadie hace nada”

El drama de “Arturito Vidal” tras el robo de su carro: “Estoy en la calle, destruido y nadie hace nada”

26 Junio 2020

El doble coquimbano del crack del Barcelona vive una difícil situación tras el robo de su carro de comida rápida, ocurrido hace 2 semanas en el puerto.

Jorge Moraga >
authenticated user Corresponsal Corresponsal Ciudadano

El jueves 11 de junio se convirtió en un día fatal para Carlos Castillo, quien se hiciera conocido hace un tiempo por vender helados en las playas de la región con un look y vestimenta similar al del futbolista del Barcelona, Arturo Vidal. 

Al llegar a trabajar a su carro de comida rápida, ubicado en el sector del Parque O'Higgins en Coquimbo, se encontró con la desagradable sorpresa de que este había sido robado.

De aquello han pasado ya 15 días y nadie sabe nada sobre su fuente de trabajo. “Estoy desesperado, nadie me ha ayudado, hice la denuncia en carabineros, fui a la PDI, y aún no se inicia una investigación para saber dónde está mi carrito”, nos cuenta.  

“Arturito”- como lo llama la gente- reconoce que han sido un calvario estos días. “He tenido que vender té, café y sándwich en el estadio para tener algún ingreso, hace un tiempo venía con una depresión y hoy esto ha hecho que esté aún más mal. Ese carro es fruto del  esfuerzo de muchos años, la verdad es que estoy destruido”, señala. 

Sobre posibles indicios del robo, nos cuenta que “fue tipo 6 de la tarde, según lo que muestran las cámaras, se lo llevaron con una grúa e iba un auto rojo también, es todo muy raro porque incluso cortaron con napoleón las cadenas con las cuales lo tenía asegurado, y para ello ingresaron al parque, a pesar de que este cuenta con un guardia”.

EL FRUTO DE AÑOS DE ESFUERZO

“Este carro lo compré después de que me finiquitaron de un trabajo en el cual estuve por más de 20 años, junté cada peso y pude implementarlo, conseguí todos los papeles y me estaba yendo súper bien. Hace poco nomás le había puesto una radio bien bonita y dos congeladores, todos los comerciantes del sector me compraban e incluso me daba para pagarle a una niña que me ayudaba a vender, siempre pensando en ayudar si es que se me daba la oportunidad”, explica.

Nos dice además que lo han llamado de diversos lugares para entregarle información del carro, pero nada concreto. “He recorrido todo Coquimbo y La Serena después de que termino de trabajar afuera del estadio salgo a buscar por todos lados mi carro. Me han llamado diciendo que está en Pan de Azúcar, en Copiapó, en Las Compañías, pero nada concreto y sigo buscando mi carro, solo pido que se investigue todo esto”, finaliza.