Kinda Kanbar, periodista Siria: “Una guerra civil sería un fracaso internacional”
"Proteger a esos civiles es una responsabilidad internacional", dice Kinda Kanbar, cuando ya se estiman en 3000 los fallecidos en Siria bajo la opresión de Bashar al-Assad. La periodista siria nos dió detalles y contexto para comprender la difícil situación que enfrenta su país.
Aquello de la “Primavera Árabe” es un nombre dulce para un proceso que ya cobró más de 3000 muertos en Siria. Esta semana se informa que 13 personas cayeron abatidas por las fuerzas de seguridad sirias en Homs, elevando a 40 los muertos en los últimos 3 dias. Bashir al-Assad, el dictador sobre Siria en un régimen que se remonta a los ´60, no ha dado señal alguna de pretender dejar el poder, pese al inminente peligro de una guerra civil y los augurios desde Francia de que su mandato se quebrará.
Kinda insiste en que, para entender qué está pasando en Siria hoy, hay que recordar cómo partió la revolución. En Marzo de este año, en la ciudad de Daraa, un grupo de niños pintó las paredes de su escuela con graffitis contra el régimen. Fueron torturados. “Esto partió con la gente joven por una parte, y con la violencia brutal del régimen en la otra. Esa constante se mantiene a través de los meses”,explica.
La siguiente pregunta, como chilenos, nos cae de cajón. En prensa se ha vuelto un lugar común comparar la Primavera Árabe con el movimiento estudiantil chileno y los “ocupantes de Wall Street” en Nueva York. Hay mucho columnista buscando conexiones, especialmente porque los tres casos se caracterizan por el uso afiebrado de redes sociales. Paradójicamente, de muy poco han servido éstas para ilustrar a Kinda sobre el caso chileno: “Para ser honesta, no estoy al tanto de la situación en Chile (...) y no sé si esto es algo que se pueda comparar a esos grupos en Washington, o NYork, demandando el fin del poder corporativo. Creo que lo que hace la diferencia es que nosotros no tenemos una democracia. Realmente lamento no poder hacer una relación con Chile, yo debiera poner más atención”.
Yo pienso que es muy iluminador el hecho de que ella no sepa nada sobre lo que está pasando aquí. Siria gritando por un lado, Chile por otro, pero no se tejen conexiones entre líderes activistas. Los sirios conectándose entre ellos y con los medios internacionales, los chilenos haciendo lo mismo por su parte, pero poco o ningún intento relevante por conectar líderes activistas de un escenario con los del otro. Kinda me llama a mantener las proporciones: “Yo creo que esto es normal porque la gente en Siria ahora no tiene tiempo para poner atención a otros países, están bajo una opresión brutal”, explica, “sería un gran beneficio aprender de los activistas de ustedes (...), ése es el rol de los activistas, pero creo que ahora están bajo demasiada presión”.
Violencia llama a más violencia
"A veces registran la muerte de sus familiares o amigos, y cada vez que salen a una protesta lo hacen sin saber si volverán”
“Mi corazón está con ellos. Sólo tienen sus teléfonos para enviar video y fotos a las agencias internacionales. Es una revuelta pacífica. A veces registran la muerte de sus familiares o amigos, y cada vez que salen a una protesta lo hacen sin saber si volverán”. Kinda insiste en el pasar absolutamente pacífico de los activistas, pero hoy sabemos que esta figura está cambiando: el miércoles, la oposición por primera vez admitió el uso de violencia. En dos incidentes separados, se atacó a los militares sirios y 18 soldados murieron. La publicación destaca esta admisión como un punto importante que podría marcar un cambio de rumbo en lo que hasta ahora ha sido una rebeldía pacífica.“Es sólo como defensa personal”, acota Kinda. “Imagínate tener a agentes de seguridad o militares arrestando a tu hijo, violando a tu hija y destruyendo tu casa. Creo que tienes derecho a defenderte. Es la brutalidad del régimen lo que empuja a la gente a las armas”, considera.
Caerá
Kinda está convencida de que Assad caerá. No le parecieron en absoluto apresuradas las declaraciones del ministro francés que auguró el fin del régimen de Assad: “Mientras más fuerza brutal emplea él, más se fortalece la voluntad de la gente, y el deseo de poner fin a este dictador crece. Por eso no creo que la declaración sea apresurada. Obama, hace no sé si dos o tres meses, llamó a Assad a hacerse un lado diciendo que su legitimidad estaba comprometida porque está matando a su propia gente, creo que la comunidad internacional sabe bien que el régimen de Assad no se podrá mantener por mucho tiempo más, ahora es un asunto de tiempo”, argumenta Kanbar.


