Precipitaciones en cuenca del Elqui aún están por debajo de un año normal

Precipitaciones en cuenca del Elqui aún están por debajo de un año normal

10 Julio 2020

El manto blanco que cubre las cumbres del Valle del Elqui llena de esperanza a agricultores y habitantes de la zona, pero aún no es motivo para celebrar.

El Observatodo >
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El invierno del año pasado fue uno de los más secos registrados en la Región de Coquimbo desde 1995. Si en un año normal debieran registrarse a la fecha 69,4 milímetros de agua caída en el sector del embalse Puclaro, en 2019 se registraron apenas 7. Estas cifras dan cuenta de un déficit de precipitaciones general de 86,4%, en términos históricos. 

A pesar de los últimos eventos de lluvia y nieve en la cuenca del Río Elqui, tanto el agua acumulada en los embalses, como la nieve medida en la estación de La Laguna, están por debajo de los registros del año pasado.

Es por eso que la Junta de Vigilancia del Río Elqui y sus Afluentes ha hecho un llamado a mantener y reforzar todas las medidas que aporten al cuidado del agua y optimización de su conservación y uso.

A pesar de las precipitaciones que han dejado los últimos sistemas frontales, la sequía que nos golpea hace más de una década se mantiene. Es por eso que nosotros continuaremos en nuestra labor de cuidado y conservación del recurso hídrico, aplicando medidas tales como la instalación de compuertas automatizadas, para aprovechar cada gota disponible”, aseguró Pelayo Alonso, presidente del directorio de la Junta de Vigilancia del Río Elqui y sus Afluentes.

En la asamblea de septiembre de 2019, los usuarios de la Junta de Vigilancia del Río Elqui acordaron un desmarque de 30%, lo que significa que, por cada acción de agua, recibirán el 30% del agua que les corresponde. Ello, con el fin de tener una mirada responsable hacia el agua disponible, utilizando sólo una parte del agua que corresponde, con miras a conservar la mayor cantidad posible de agua en los embalses, utilizándolos como una “cuenta de ahorro”, que les permitirá contar con agua a pesar de mantener registros insuficientes de precipitaciones.

Alejandra Marín, Ingeniero Repartidora de Aguas de esta organización de usuarios del agua, aseguró que “Este es un ejemplo de manejo responsable de los recursos hídricos. Cada usuario hace un uso eficiente del agua, entendiendo que el agua que ahorran hoy les permitirá tener seguridad de riego para los meses que vienen e incluso para la temporada siguiente, aunque la sequía continúe”.

Gracias a este tipo de acciones, los embalses Puclaro y La Laguna (ambos administrados por la JVRE), mantienen los más altos porcentajes de agua embalsada de la región: 66% en Puclaro y 93% en el caso de La Laguna. Estas cantidades permiten dar seguridad de abastecimiento para la próxima temporada, mientras continúa el trabajo para preservar el agua disponible.

Embalses de la cuenca del Elqui: herramienta clave para asegurar disponibilidad hídrica

La gestión del agua embalsada ha sido uno de los factores críticos para enfrentar la escasez hídrica en la zona. El adecuado manejo de este recurso permite que los habitantes de la zona cuenten con agua disponible para consumo humano, riego y procesos industriales.

La incorporación de modelos predictivos ha sido una herramienta vital para determinar con anticipación la disponibilidad hídrica que tendremos en los años venideros. El resultado de la aplicación de estos modelos nos ha dado la señal para optar por una cuota de desmarque reducida, pero que permite a los usuarios continuar sus labores productivas a pesar de los bajos índices de lluvia y nieve que hemos registrado en los últimos años”, afirmó Pelayo Alonso, presidente del directorio de la JVRE.

Acciones tales como la incorporación de tecnología y la ayuda de la academia han sido vitales para la consecución de este objetivo. El trabajo junto al Laboratorio de Prospección, Monitoreo y Modelación de Recursos Agrícolas y Ambientales (PROMMRA), de la Universidad de La Serena, así como especialistas del Centro Estudios de Zonas Áridas Ceaza, junto al aporte de INIA Intihuasi y otros organismos científicos, permiten realizar proyecciones a corto, mediano y largo plazo, realizar evaluaciones y mediciones de gran relevancia para la labor de la JVRE.

La incorporación de compuertas automatizadas también ha sido un factor gravitante en este lucha contra la sequía. Actualmente, 77 de 121 canales operativos cuentan con este tipo de compuertas, que permiten mayor precisión en la entrega de agua, control a distancia, mediciones en línea y análisis de datos en tiempo real.  

Con lluvias o sin lluvias, la Junta de Vigilancia del río Elqui y sus Afluentes mantendrá su incansable trabajo por asegurar la disponibilidad de agua para todos en la cuenca del río Elqui.