Disminuye alto porcentaje de investigadores en I+D en Chile

Disminuye alto porcentaje de investigadores en I+D en Chile

15 Mayo 2015

Aunque las personas con doctorado subieron de 83 a 433 a finales del decenio 2000-2010, lo que implica un incremento del 370%. El descenso de investigadores podría responder a la migración de los científicos como a la cantidad de expertos que se jubilan.

José Ugarte >
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El sistema de educación superior cumple un rol fundamental en la preparación de capital humano avanzado, el desarrollo de la ciencia y la investigación en Chile, según lo revela el libro “La transferencia de I+D, la innovación y el emprendimiento en las universidades”, elaborado por el Centro Interuniversitario de Desarrollo (CINDA) y Universia, con el apoyo en esta oportunidad de la RedEmprendia.

La publicación es una revisión de la situación de los países iberoamericanos en la década 2000-2010 en 537 páginas, siendo este el cuarto libro sobre la educación superior publicado por CINDA y Universia.

En el capítulo chileno, el volumen señala que las casas de estudio forman al 100% de los doctorados del país; producen entre un 90 y 95% de las publicaciones científicas: concentran el 20 y 30% de las patentes nacionales e internacionales concedidas a residentes en el país y generan el 75% de las empresas incubadas.

El total de investigadores universitarios supera las 3.000 personas, que generaron 9.700 publicaciones en 2010, triplicando las de otras organizaciones como el gobierno, las empresas privadas y públicas y entidades sin fines de lucro.

Chile ha llegado a niveles de titulación de doctorados semejantes a los del extranjero. El número de doctores graduados por año se quintuplicó, pasando de 83 en el 2000 a 433 en 2010, lo que implica un crecimiento del 370%.

No obstante, el país ha experimentado una reducción porcentual significativa de los investigadores en I+D. Para uno de los autores de este libro, el Dr. Bernabé Santelices, “esto es preocupante, ya que el porcentaje de especialistas en I+D varió de un 65,2% en el 2000 a un 46,4% en 2012. Este fenómeno probablemente se debe a la migración de científicos al exterior, como también al número de expertos que se jubiló en la etapa estudiada”.

En Chile, el número de patentes otorgadas llegó a las 1.020 en el año 2010, un repunte respecto de las 769 y 637, concedidas en 2000 y 2005, respectivamente. Sin embargo, la evidencia señala que estos valores sólo representan el 20 a 25% de las patentes por cada millón de habitantes.

En materia emprendimiento, las universidades cumplen un rol relevante, generando poco más del 75% de las 1.131 empresas incubadas, a lo que se añade una cantidad variable de spin off universitarios (proyectos incubados) y emprendimientos derivados.

Inversión en I+D versus gastos en defensa

En este estudio se constata que los países desarrollados invierten fuertemente en ciencia y forman sus propios planteles científicos. Si se cotejan datos de inversión al I+D versus lo que se asigna a defensa, Israel es el líder con el 4% del PIB orientado a I+D y un 6% a defensa. Estados Unidos invierte cerca del 3% del PIB en I+D y el 4,8% en defensa. Irlanda y Noruega destinan el 1,8% del PIB en investigación y desarrollo, y un 0,6 y 1,6%, respectivamente.

Chile invierte cerca del 0,4% del PIB en I+D y el 3,2% en defensa, mientras que Argentina, Brasil y México, asignan el 0,5, 1,1 y 0,4% del PIB en I+D. Por ende, según este libro, nuestro país presenta uno de los mayores desequilibrios en la razón I+D v/s defensa.

A la ceremonia de presentación asistió el presidente de CINDA y rector de la U. Estatal de Campinas, José Tadeu Jorge; la directora ejecutiva de CINDA, María José Lemaitre; del director general de Universia, José Pedro Fuenzalida; el presidente de la RedEmprendia, Senén Barro; el Fiscal de Conicyt, Jorge Álvarez, y del Premio Nacional de Ciencias Naturales 2012 y uno de los autores del libro, Dr. Bernabé Santelices.

En la ocasión, María José Lemaitre destacó que “en la mayoría de los países son las universidades las responsables de la generación del conocimiento, pero el traslado de ese saber a la sociedad ha sido escasamente cuantificado. La información que aporta este trabajo permite hacer un análisis más amplio de los sistemas iberoamericanos con el objeto de identificar tanto las oportunidades como las restricciones más difíciles de abordar”.

Por su parte, José Pedro Fuenzalida, manifestó que “este libro es un aporte para que los investigadores cuenten con una fuente válida de consulta, y los agentes a cargo de la toma de decisiones tengan información acerca de la innovación y la investigación en Iberoamérica. Estamos convencidos que este libro es un aporte y una gran contribución al futuro desarrollo científico y tecnológico de la región y el mundo”.

Para el presidente de la RedEmprendia, Senén Barro, en su calidad de coordinador del libro, “es de esperar que esta publicación marque un antes y un después en un proceso de sistematización de la información y de preocuparse porque esos datos sean conocidos de manera interna, pero también externamente a las universidades, y que el texto sirva como un instrumento de utilidad para quienes son responsables de tomar decisiones y guiar políticas académicas y públicas”.

Barro agregó que “esperamos que este ejercicio se sistematice por parte de las casas de estudio y los estados. Debemos procurar que las investigaciones que manan de estas organizaciones, no sólo acaben proyectadas en publicaciones, sino que también en términos de mejoramiento de la calidad de vida, en una mayor competitividad de nuestras empresas, y que genere más y mejor empleo, y eso al final tiene que ver con la transferencia de ese conocimiento a la sociedad, y en particular al tejido productivo”.

 

Chile: Cifras destacadas

  • El gasto en I+D varió de 0,57% en 2000, a 0,61 en 2005 y 0,5 en 2010.
  • Al observar el porcentaje gasto en I+D por sector en ejecución, el aporte del gobierno marcó cifras a la baja: 40,4% en 2000, y sólo un 8,4% en 2010. Una tendencia inversa reflejó el sector empresas (públicas y privadas) que aportaron el 14,9% (2000), y 38,7% en 2010. Las universidades, en esos mismos años, aportaron el 43,8%, y 30,6%, respectivamente. 

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Fe de erratas: El título

Fe de erratas: El título correcto de esta nota es: Disminuye porcentaje de investigadores en I+D en Chile