Opinión: Chile S.A. ¿Un país decente?

Opinión: Chile S.A. ¿Un país decente?

23 Marzo 2015

"En la distorsión ética que nos afecta como nación, una serie de "corruptos-cotidianos" se hacen los santos naturalizando el mal de sus hábitos".

Esteban Valenzu... >
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El cinismo nacional es tan profundo que aparecemos con Costa Rica y Uruguay como uno de los tres países menos corruptos de América Latina, pero hay siete evidencias en el último año que son irrefutables en un sentido contrario gracias a las confesiones de contadores, la autonomía de los fiscales/judicatura, movimientos sociales como el estudiantil que propugnaron la supervisión real del lucro, y la labor de medios valientes que muestran su independencia, donde destacan El Mostrador, CNN Chile y Radio Bío-Bío.Transparencia Internacional hace su ranking en base a entrevista a empresarios y profesionales que deben decir si necesitan pagar coimas por conseguir un contrato.

En la distorsión ética que nos afecta como nación, una serie de "corruptos-cotidianos" se hacen los santos naturalizando el mal de sus hábitos: los que gastan millonadas en cooptar y anular, aquellos médicos  que cobran como  empresas de servicios para no pagar el 45% de impuestos a los honorarios profesionales con ingresos millonarios mensuales (como ejemplo paradigmático los que  controlan la UC que rasgan vestiduras en temas morales y no dicen nada), los políticos que pierden autonomía por el financiamiento de sus campañas, los nuevos ricos de los gobiernos que buscan hacer fortuna con rapidez,  los buffetes de abogados que se especializan en evadir y no meramente eludir pagos de impuestos, las empresas miserables que no pagan sus patentes municipales con triquiñuelas, los servicios con el SII que han realizado omisión lesiva al no cumplir su papel, los asesores en comunicación corporativa que no discriminan en sus defendidos, los que lucran y lo niegan en educación, autoridades que  nombran a los funcionarios y le  piden una parte de sus salarios para sus campañas, los que cambian los uso de suelos de manera inescrupulosa contra el interés común (que las ciudades crezcan hacia adentro o lentamente de manera concéntrica), los que chantajean a las empresas con denuncias contra sus productos y luego piden estudios para sus ONGs.

Lo de la UDI con Penta tiene el agravante de la magnitud, profundidad e incongruencia con el discurso público. Una mafia para eludir impuestos y financiar sus campañas mientras su discurso público fue por dos décadas "no financiar los partidos con recursos públicos ya que ese dinero debe ir a los pobres". De esta manera, negaban recursos a organizaciones ciudadanas o fuerzas políticas emergentes, mientras ellos afinaron su maquinaria del clientelismo chabancano e indecente: regalo masivo de anteojos, cajas de comida y pago de boletas de servicios como una forma degradada de "opción popular".

Pero no valen los empates y el liberarse por las cuantías. Una parte del mundo de centro izquierda ha actuado como rapiñeros, nuevos ricos, especuladores, lobbistas y creadores de redes fácticas para crecer en status político, social y empresarial. El daño del aburguesamiento del alma, la elite como casta privilegiada y vaso de cristal.

Los ultra liberales insisten en que los aportes de empresas permiten la sana competencia, aunque lo que se conoce en todos los capitalismo salvajes y democracias inequitativas es el predominio de la política cooptada por los intereses económicos. Los países de democracia avanzada, como el socialismo democrático de Escandinavia, prohíbe los aportes de empresas y asegura la autonomía de la política con campañas cortas, despersonalizadas (listas con programas con procesos democráticos previo al interior de los partidos) y sistemas por carta y medios abiertos de conocimiento de las propuestas.

Somos una careta que se desvanece. Ha habido mucha omisión en investigar. Nos tocó denunciar en 1996 las mafias de la basura y seguimos sin hacer lo obvio: en los mega contratos de servicios debe haber preclasificación de las empresas por su capacidad técnica e impecabilidad, y tras los que pasan el cedazo, gana el que ofrezca lo más económico.

La Comisión para la Descentralización propuso "aquí y ahora" una nueva fórmula de cálculo de las patentes comerciales en base a un polinomio que combinara de capital físico sin descuentes, espacios de oficina y servicios, personal y utilidades, además de terminar los topes que hacen pagar más al kiosquero que al supermercado o sucursal bancaria.

El SII puede pedir que los profesionales para emitir boletas tengan pagadas sus patentes, que los que cargan a todos su familiares y personal de servicio como empleado sea fiscalizado, para que decir lo que puede obrar con celeridad con los grandes grupos y quienes se coluden.

Las voces preclaras son antiguas: Recabarren advertía que centralizar poder generaba corrupción en 1912. El Padre Hurtado en Humanismo Social reitera una y otra vez que no basta con la caridad, debe haber justicia estructural, como lo reitera el Papa Francisco esta semana reiterando que los que van a misa para esconder injusticias son el diablo en la Iglesia. El propio invitado de honor de ENADE 2014, el parlamentario Tory Jesse Norman, autor de la Gran Sociedad, dice en su texto que se debe poner límite a los sueldos de los ejecutivos de las empresas y sus bonos; no temer a los sindicatos, cooperativas y la descentralización; y romper con el fetiche de la ganancia sin controles éticos y prácticos. Un liberalismo de verdad liberado de los que concentran el poder en las sombras, el abuso y el privilegio.

Transparencia Internacional se equivoca en su método de encuesta; debe preguntar si se paga los impuestos, si se rinden los gastos, si se redistribuye con claridad las ganancias, si se negocia con sus trabajadores. En chile hay renta para ser una sociedad fraterna y justa. La política debe cambiar y retomar un estilo franco, creíble y austero: la ética y los valores deben ser motor del Liderazgo y no solo el pragmatismo (instintivo) del poder.

Las empresas deben creer más en sus trabajadores y asesores en mejoras de su productividad económica y ambiental en vez de la horda de abogados para eludir impuestos, contadores con comisiones en el éxito de sus operaciones "cero impuesto", y lobbistas de toda especia para cooptar y engañar.