Conserjes y delivery: ¿Contagio a domicilio?

Conserjes y delivery: ¿Contagio a domicilio?

14 Septiembre 2020

Cuando llenamos el carrito de compras online, cuando pedimos almuerzo o algo para comer en la noche, ¿pensamos realmente en quién lo recibe y qué tan expuestos están a contagiarse por Covid-19? Hay que tomar conciencia.

Diego González ... >
authenticated user Corresponsal Corresponsal Ciudadano

En medio de la pandemia, el servicio de "delivery" se ha convertido en una buena alternativa para comprar remedios, comida o artefactos- sobre todo cuando fue el "CiberDay"-para las personas que están en cuarentena o quienes de manera voluntaria decidieron quedarse en casa.

Según el Departamento de Estudios de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (CNC) el aumento de consumo, que ha crecido en un 100% en este tipo de servicio, no solo está siendo motivado por la necesidad de variar los menús, sino con el fin de realizar las compras semanales a distancia para evitar las aglomeraciones. Entendible. 

Pero, así como existen quienes piden, hay también quienes reciben. La realidad que viven conserjes en condominios es cada vez más riesgosa, la poca empatía de algunos que prefieren optar por "dejar en conserjería", está causando más de un problema a personas que justamente trabajan para mantenernos seguros. 

Muchos de ellos jubilados, traspasan los 60 o 65 años de edad, población de riesgo para contagiarse con Covid-19, según el Ministerio de Salud. 

Uno de ellos es Ricardo Galleguillos (61), trabaja hace 4 años como conserje en un edificio del sector San Joaquín de La Serena (por su estabilidad laboral omitiremos la dirección) y ha visto el aumento de entregas de todo tipo que llegan a su lugar de trabajo, incluso paquetes que son retirados días después. 

"Acá llega comida, trago, cajas grandes de televisores incluso, viene la gente del gas, de los bidones de agua y no podemos dejarlos pasar por reglamento del condominio, pero muchos residentes se enojan porque tienen que bajar a buscar las cosas que ellos mismos encargaron. Obviamente nos preocupa porque acá tenemos mascarillas y alcohol gel, pero llega de todo y por seguridad tenemos que dejar las cosas acá adentro y no hay mucho espacio que digamos". 

Sobre el miedo al Coronavirus, Galleguillos dijo que "hay compañeros conserjes que se contagiaron, uno no sabe si acá en el condominio o en el trayecto, pero de eso se hace cargo uno nomás, la gente no piensa en uno". 

En otro caso, en Coquimbo, la señora Rosa Soto (43) vive en el mismo condominio donde trabaja como conserje, pero la realidad no es muy distinta, "acá llegan muchas personas en moto a dejar cosas, vienen sin guantes y a veces sin mascarilla. A veces se demoran en bajar a buscar las cosas y uno tiene que recibirlas nomás. Yo tomo todos los resguardos pero no ha sido fácil hacerles entender que uno puede contagiarse tocando las cosas que llegan de quizás cuántas manos que han pasado". 

Ante este escenario, muchos en redes sociales han planteado el ejemplo de disminuir el sistema de reparto a domicilio, con el acto simple de replantearse: "¿Realmente lo necesito?" y otros han sido más drásticos y se han hecho cargo, por turno, de la conserjería, dejando en libertad a los conserjes y manteniendo el pago de los mismos por medio de los gastos comunes. 

Sea el método que sea, es bueno pensar en los demás al momento de hacer un encargo. Pidamos lo necesario, bajemos a buscar de inmediato el pedido para evitar el contacto del repartidor o el producto con el conserje y cuidémonos entre todos.