El abandono del pueblo: La gran deuda del periodismo

El abandono del pueblo: La gran deuda del periodismo

11 Julio 2020

En este día, no debemos promesas a nuestros lectores, auditores o espectadores. Debemos una disculpa por abandonarlos, abandonar sus causas, abandonar sus sueños.

Fer Zepeda Monroy >
authenticated user Corresponsal Corresponsal Ciudadano

Hoy, se cumplen 64 años desde que el periodismo fue legalmente reconocido con la ley 12.045, que rige y define al periodismo y al periodista, una carrera que destaca por su compromiso y rol social, “ser la voz de los sin voz” dice uno de los emblemas de la profesión.

Pero, al menos en Chile, pareciera que ser que las personas ya no creen en estos actores como portadores de la verdad y la realidad.

Hemos leído incansablemente -pero por sobre todo desde el 18 de octubre del año pasado a la fecha- frases en redes sociales y rayados en las calles como “la prensa miente”, “nos mean y la prensa dice que llueve” o “apaga la tele”.

La principal pregunta recae ¿cuándo el aliado del pueblo, las causas sociales, y quien velaba por los derechos de los desprotegidos se convirtió en el enemigo? En que momento, paso el cuarto poder factico, a quienes todos los poderosos temían y respetaban, a ser prescindible.

Acaso ¿perdimos la calle y nos envolvió la nube burguesa? O ¿dejamos los problemas de la ciudadanía en las micros cuando cambiamos el medio de transporte público por un auto del año?

No lo sabremos nunca, lo que si está claro es que la ciudadanía exige y reclama a la prensa que cumpla con su principal obligación “luchar por la verdad”.

Hoy, no es un día para celebrar, es un día para sentarse y analizar qué estamos haciendo mal, cómo recuperar la confianza de los compatriotas, pero por sobre todo pensar y redefinir no solo la vocación del periodista, sino que también sus valores, ética y moral.

En este día, no debemos promesas a nuestros lectores, auditores o espectadores. Debemos una disculpa por abandonarlos, abandonar sus causas, abandonar sus sueños.

Debemos extender la disculpa a todo aquel que se sintió desprotegido, que no encontró en la prensa las respuestas ni el apoyo que alguna vez necesitó.

Como periodistas nos debemos a la voz del pueblo porque formamos parte del pueblo, fue en la calle donde nos formamos y es la calle donde pertenecemos.

En este día del periodista, reafirmamos nuestro compromiso ciudadano para/con todo aquel que sea parte de nuestro Chile, porque la única forma de cambiar y mejorar como país y como sociedad es escuchándonos y hacerlos escuchar es nuestro trabajo.

Fotografía: Carlos Ruiz B.