Una fundación internacional sin fines de lucro, dedicada a la lucha contra el cáncer de sangre. 
Nuestra historia comenzó con la lucha de una familia para salvar a alguien que amaban. Cuando a la alemana Mechtild Harf le dijeron que su único tratamiento para la leucemia era un trasplante de médula ósea, ella no tenía familiares compatibles. Motivados por el destino de su esposa y madre, en 1995 Katharina y Peter convirtieron a DKMS en el registro de donantes de células madre sanguíneas más grande del mundo
Salud. Bienestar. Solidaridad